CEO de Vercel y 15 ideas para entender lo que viene

Hay conversaciones que ayudan a entender una industria y otras que permiten anticipar hacia dónde se está moviendo.

La entrevista que Freddy Vega, CEO de Platzi, le hizo a Guillermo Rauch, CEO de Vercel, es una de ellas. Fue publicada hace nueve meses, pero podría haberse grabado ayer: los temas que aborda están más vigentes que nunca. Y más que una entrevista, es una conversación imperdible. No es sobre códigos ni infraestructura tecnológica, sino una verdadera radiografía de cómo la IA está reconfigurando los negocios, el talento y la competencia.

Guillermo Rauch tiene 37 años, es argentino, no terminó la enseñanza media, creó herramientas que usan millones de desarrolladores en el mundo y hoy dirige Vercel, una de las empresas de infraestructura web más relevantes del planeta.

Es un gusto escucharlo porque logra explicar y aterrizar temas que, al principio, parecen muy lejanos. Es como sentarse a conversar y tomar una cerveza con un amigo o un cliente: los minutos pasan volando.

Traté de recoger en estas 15 ideas su mirada sobre distintos temas. La visión de alguien que dirige una de las compañías que hoy “la llevan” y que tiene mucho que decir sobre los cambios que estamos viviendo.

ChatGPT , y modelos de IA, como el nuevo oráculo corporativo. Una empresa automotriz global eligió una agencia pequeña y desconocida para un proyecto estratégico. ¿La razón? Se lo recomendó ChatGPT. No un consultor, no un pitch. Un prompt. Esto debería encender alarmas en cualquier directorio: si tu compañía no aparece en la respuesta de un modelo de lenguaje, para una generación entera de tomadores de decision makers simplemente no existes.

Fin de la hiperespecialización. En Vercel ya no contratan especialistas puros y duros. El framework de contratación es IGI: Inteligencia, Grindset (capacidad de esfuerzo sostenido) e Integridad. Cita a Heinlein: “Specialization is for insects”. Lo que esto le dice a un CEO es claro: el talento que necesitas ya no es el que domina una herramienta, sino el que es capaz de gestionar varias. Y eso cambia la estructura completa de los equipos.

La IA está cambiando el negocio del software. Hasta ahora, las empresas compraban programas diseñados para resolver necesidades comunes de miles de clientes. Con IA, pueden crear soluciones adaptadas a sus propios problemas, mercados o líneas de negocio. ¿Para qué comprar una herramienta genérica si puedes construir una exactamente para lo que la necesitas? Esto no significa que desaparecerán las empresas de software, pero sí que tendrán que revisar lo que ofrecen y cómo generan valor. Por eso, esta ya no es una conversación exclusiva del área de tecnología, sino de la alta dirección.

Los equipos no técnicos ya crean sus propias herramientas. El equipo de Recursos Humanos de Vercel es uno de los usuarios más intensivos de V0, la herramienta de generación de código de la compañía. No los ingenieros: es RR.HH. Crean sus propias herramientas de onboarding, visualizaciones y aplicaciones internas sin intermediarios técnicos. Esto tiene implicancias organizacionales profundas: cuando cualquier área puede construir sus propias soluciones, el rol de TI como cuello de botella se termina. Y con eso, también la discusión interna sobre quién tiene prioridad en la cola de desarrollo.

El software se mueve a la velocidad de las quejas. Vercel ha pasado de recibir una crítica en redes sociales a generar una solución en cuestión de horas. Los comentarios públicos se están convirtiendo en un nuevo motor para mejorar los productos. Para un CEO, la lectura es clara: la reputación corporativa se construye y se destruye en tiempo real. Y la distancia entre una queja pública y la respuesta operacional de una empresa puede transformarse en su verdadera ventaja competitiva en experiencia y/o servicio al cliente.

Tolerancia a la crítica y decisiones basadas en datos. Vercel trabaja con clientes que conocen, como pocos, la tecnología y, por lo mismo, son especialmente exigentes y críticos. Para Rauch, un CEO necesita tener “el cuero duro”: saber convivir con el trolling, los comentarios negativos y los “no” de los clientes. Pero hace una distinción importante: una cosa es el ruido que se produce en las redes sociales y otra, muy distinta, lo que muestran las métricas. Si las críticas aumentan, pero también lo hace la adopción del producto, son los datos los que deben guiar las decisiones. Esa disciplina es la que separa a los CEO reactivos de los estratégicos.

Los límites del prompting como nuevo lenguaje de programación. Jensen Huang dice que el inglés o el español es el nuevo lenguaje de programación. Pero hay un matiz clave: muchos de los errores en los agentes internos de Vercel provenían de ingenieros que no escribían bien. No eran errores de código, sino de redacción en los prompts. Escribir bien, que durante décadas fue considerado una habilidad blanda, se está convirtiendo en una competencia técnica crítica. Quien escribe mejor también programa mejor.

Importa más cómo se piensa que cuánto se recuerda. En sus entrevistas de trabajo, Vercel ya no evalúa solo cuántos lenguajes o instrucciones de programación domina una persona, sino cómo enfrenta un problema: cómo lo desmienmbra, qué preguntas se hace y cómo construye una solución. Es lo que Rauch denomina la “cadena de razonamiento” de cada candidato. La capacidad de pensar y explicar ese proceso comienza a ser más relevante que memorizar conocimientos técnicos. Para cualquier gerente general que esté revisando sus procesos de selección, esta es una señal concreta de lo que viene.

El gusto y el criterio como ventajas competitivas. Según Rauch, los mejores ingenieros también tienen algo de artistas: no solo dominan la tecnología, sino que saben cómo presentarla y convertirla en una buena experiencia. V0, la herramienta de generación de código de Vercel, nació inspirada en Midjourney, no por su tecnología, sino por el gusto superior que mostraba frente a sus competidores. En un mundo donde la inteligencia artificial puede generar las bases, la diferencia estará cada vez más en el criterio para decidir qué crear, cómo hacerlo y cómo presentarlo. Los perfiles que combinen rigor técnico, sensibilidad y buen gusto serán los más difíciles de encontrar y los más valiosos de retener.

La Generación Alfa ya está definiendo el gusto de los modelos. Las compañías que desarrollan modelos de inteligencia artificial están contratando personas más jóvenes para que elijan qué imágenes o videos tienen “mejor gusto”. Esto significa que las tendencias del futuro no solo surgirán de manera espontánea: también serán incorporadas en el entrenamiento de los modelos. Habrá modelos que se comuniquen mejor con los jóvenes y otros más orientados al mundo empresarial. Para quienes trabajan en branding y audiencias, esto representa un cambio profundo en la forma de construir relevancia.

El contexto es el siguiente salto después de los prompts. La inteligencia de base ya está disponible como un servicio. Lo que todavía falta son aplicaciones capaces de combinarla con información específica, conocimiento y herramientas de calidad. Mientras mejor sea el contexto que recibe la inteligencia artificial, más precisas serán sus respuestas y menor el riesgo de que invente información o “alucine”. Hoy, el valor ya no está simplemente en tener acceso a la IA, porque todos pueden tenerlo. Está en alimentarla con el contexto correcto de cada negocio.

Una infraestructura capaz de cuidarse sola. La idea es que las alertas, fallas y ataques sean detectados y resueltos por agentes de inteligencia artificial, sin que una persona tenga que despertarse a las tres de la mañana para intervenir. La infraestructura tecnológica debería ser capaz de anticipar los problemas y repararse sola, de manera similar a un vehículo autónomo. Para las empresas que necesitan que sus servicios estén siempre disponibles, esto ya dejó de ser ciencia ficción para convertirse en el nuevo estándar.

Las ventajas competitivas duran cada vez menos. Una buena idea, bien ejecutada, puede darte una ventaja durante algunos meses o quizás más, pero no te puedes confiar. La inteligencia artificial permite analizar el mercado, detectar cambios y descubrir oportunidades mucho más rápido. Por eso, las compañías que hoy creen estar en una posición privilegiada porque manejan información que otras no tienen, deben asumir que esa ventaja será cada vez más difícil de mantener.

La transparencia radical del mundo digital. Polymarket, Google Trends, datos públicos de tráfico y mercados de predicción con dinero real: el mundo se vuelve cada vez más transparente y funciona cada vez más en tiempo real. Esto permite contar con más información y tomar mejores decisiones, pero también hace mucho más difícil ocultar todo lo que una organización preferiría mantener fuera del ambito público. La coherencia entre lo que una empresa dice y lo que efectivamente hace ya no es una aspiración: es un requisito de supervivencia.

Latinoamérica sí puede competir en tecnología. Para crear una empresa relevante en inteligencia artificial no es necesario desarrollar un modelo propio desde cero. Perplexity y Harvey, especializada en servicios para abogados, tampoco lo hicieron: su valor está en cómo utilizan la tecnología para resolver problemas concretos. Las limitaciones de nuestra región incluso pueden ser una ventaja. WhatsApp se expandió en Latinoamérica porque funcionaba con muy poca señal. Cuando una tecnología se crea en condiciones más difíciles, suele terminar siendo más resistente y adaptable. Un buen argumento para dejar atrás nuestro complejo de inferioridad tecnológica.

Estas son solo algunas de las ideas que aborda la conversación. Si quieres escucharla completa, puedes hacerlo acá: https://www.youtube.com/watch?v=ZpM9XotPOBk&t=2104s

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